
Para caracterizar las presiones que intervienen en un sistema de distribución de agua (tubos y accesorios), cuyo funcionamiento hidráulico se ejecute en régimen de presión interior, se utiliza la siguiente terminología más allá del material constitutivo de cada construcción:
1. a) Presiones que solicitan la conducción.
Para caracterizar las presiones que solicitan a una conducción, se utilizan básicamente los siguientes tres términos:
• Presión de diseño (DP). Presión máxima que puede alcanzarse durante el funcionamiento en régimen permanente en cualquier sección de la tubería, excluyendo, por tanto, el golpe de ariete.
• Presión máxima de diseño (MDP). Presión máxima que puede alcanzarse en una sección de la tubería en servicio y teniendo en cuenta las fluctuaciones producidas por un posible golpe de ariete.
• Presión de prueba de la red (STP). Presión hidráulica interior a la que se prueba la tubería una vez ha sido instalada y que se realiza previamente a la recepción para comprobar su estanquidad.
Otros términos que también se emplean para caracterizar las presiones que solicitan a una conducción son los siguientes:
• Presión de funcionamiento (OP). Presión interna que aparece en un punto determinado de la red de abastecimiento de agua.
• Presión de servicio (SP). Presión interna en un punto de conexión a la instalación del consumidor con caudal nulo en la acometida.
1. b) Presiones que los componentes son capaces de resistir:
Para caracterizar las presiones que un componente es capaz de resistir de forma individual, se utilizan básicamente los siguientes términos:

• Presión de funcionamiento admisible (PFA). Presión máxima que un componente es capaz de resistir de forma permanente en servicio.
• Presión máxima admisible (PMA). Presión máxima, incluido el golpe de ariete, que un componente es capaz de soportar en servicio.
• Presión de prueba en obra admisible (PEA). Presión hidrostática máxima que un componente recién instalado es capaz de soportar durante un periodo de tiempo relativamente corto y cuyo objetivo es asegurar la integridad y la estanquidad de la conducción.
• Presión nominal (PN). Valor que coincide con la presión de funcionamiento admisible con un uso continuo de hasta 50 años (largo plazo) a la temperatura de servicio de 20 ºC. Para otras temperaturas del agua, la PN será la resultante de dividir por el factor de corrección, Fc, en que DP (PFA=PN x Fc).
Este valor se logra aplicando la fórmula básica de la resistencia de materiales para tuberías que relaciona la presión interior (PN) con la resistencia del material a tracción (σs) y con el espesor y el diámetro del tubo (e y DN, respectivamente):
PN= (2e x σs) / DN
Puede verse fácilmente que PN, σs y S se relacionan de la siguiente forma:
PN= σs / S
Relación entre los términos de la presión hidráulica
En la tabla adjunta se resume la relación entre los principales términos utilizados para caracterizar las presiones hidráulicas según la norma UNE-EN 805:

El tradicional concepto de Presión Nominal PN, no incluido en dicha norma, coincide en los materiales plásticos, aproximadamente, con el de la PFA.
Esta forma de caracterizar las presiones hidráulicas tiene la ventaja de simplificar de manera importante el diseño de una conducción. Así, si por un lado y gracias al diseño hidráulico de una red se conoce que las presiones que van a solicitar a las tuberías que componen dicha red son DP, MDP y STP y, por otro lado, están normalizadas las presiones PFA, PMA y PEA que dichas tuberías son capaces de resistir, basta con seleccionar unas conducciones cuyas PFA, PMA y PEA sean superiores a las DP, MDP y STP, respectivamente, a que van a estar sometidas.
AGO
2018
